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28-l |
Pasado el sábado, al salir la estrella del primer día de la semana, fueron Ma. Magdalena y la otra María a visitar el sepulcro. |
28-2 |
De repente se produjo un gran temblor: el Angel del Señor bajo del cielo y, llegando al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima. |
28-3 |
Su aspecto era como el relámpago y sus ropas blancas como la nieve. |
28-4 |
Al verlo, los guardias temblaron de miedo y quedaron como muertos. |
28-5 |
El Angel dijo a las mujeres: "Ustedes, no teman, porque yo sé que buscan a Jesús crucificado. |
28-6 |
No está aquí, pues ha resucitado tal como lo había anunciado. Vengan a ver el lugar donde lo habían puesto. |
28-7 |
Y ahora vayan pronto a decir a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos y que ya se les adelanta camino de Galilea, allí lo verán. Esto es lo que yo tenía que decirles". |
Juan
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20-2 |
Fue corriendo en busca de Simón Pedro y del otro discípulo a quien Jesús más amaba, y les dijo:"Han sacado al Señor de la tumba y no sabemos dónde lo han puesto". |
20-3 |
Pedro y el otro discípulo partieron al sepulcro. |
20-4 |
Corrían los dos juntos. Pero el otro discípulo corría más que Pedro y llegó primero al sepulcro. |
20-5 |
Se Agachó y vio los lienzos en el suelo, pero no entro. |
20-6 |
Después llegó Pedro. Entró a la sepultura y vio los lienzos tumbados. |
20-7 |
El Sudario que pasaba sobre la cabeza no estaba tumbado como los lienzos, sino enrollado en su mismo lugar. |
20-8 |
El otro discípulo, que había llegado primero, entró a su vez, vio y creyó. |
20-9 |
Aún no habían comprendido la Escritura, según la cual Jesús debía resucitar de entre los muertos. |
20-10 |
Entonces los dos discípulos se fueron a casa. |