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AUTOR: Mary y Alan Whanger
ILUSTRACIONES: 65 fotografías
PÁGINAS: 160
AÑO: 1998
EDITORIAL: Publishers
PRECIO: 16.95 dólares (dice en la página internet del autor que “http://www.amazon.com” vende sus libros), hoy con descuento del 20% más aproximadamente $18.90 dólares de gastos de envío .Hasta el 3 de diciembre de 1998 se han vendido por este conducto 83,609 ejemplares.
Se trata de un libro en el cual los autores nos comparten unos descubrimientos desconcertantes en las huellas de la Sábana Santa, fruto de 18 años de investigaciones. Después de casi 2000 años de cristianismo, cien años desde la primera fotografía de la síndone, los autores nos revelan objetos de la crucifixión, que habíamos ignorado, que ni podíamos ver. Efectivamente, las fotografías que usaron Mary y Alan Whanger son bastante distintas (mejores), de las que conocemos y vemos en los libros sobre el tema. Las fotografías que conocemos son copias de las copias de las copias de las copias de las copias de las copias….Deseamos saber algo más sobre los autores para poder tomarles más en serio:
Mary y Alan Whanger forman un matrimonio desde hace 43 años.
Alan nació en Detroit, MI, se graduó en la universidad de Duke en 1952 y obtuvo su M.D. de la escuela de medicina de la universidad de Duke en 1956. Siguió una residencia en cirugía general y siquiatría y un diplomado en medicina tropical e higiene. Él y Mary sirvieron como misioneros en Zimbabwe de 1961 a 1965. Desde 1993 él es profesor emérito del centro médico de la universidad de Duke y ha dedicado mucho, si no todo, de su “retiro” a continuar sus estudios sobre la Sábana Santa. Mary se convirtió en su colaboradora al ver el interés de su esposo. Ella también se graduó en la universidad de Duke ,tiene un título A.B. en religión.
Son ellos autores de una técnica de superposición polarizada de imágenes, que fue importantísima para su trabajo.
Son ellos también los herederos de los manuscritos no completados de Max Frei, el conocido palinólogo.
Contaron con excelentes fotografías de la Sábana santa, de primera y tercera generación.
Algunos de sus colaboradores: el profesor alemán de física Oscar Scheuermann (al que conocieron a través del recién fallecido Fr. Adam Otterbein) y el mejor botánico de Israel Avinoam Danin.
Colaboraron con el P. Filas para descifrar detalles sobre las huellas de las monedas que se encontraron encima de los párpados (mientras le achacaban al P. Filas que halucinaba y hasta le redujeron las horas y el sueldo en una importante universidad católica de Estados Unidos)
Como especialistas en la iconografía sobre Jesucristo, nos descubren obras de arte inspiradas en la Sábana santa desde el año 31dC así como el lapso de tiempo cuando se representaron todos los instrumentos de la crucifixión; también detalles interesantísimos sobre el retrato de Jesucristo Pantocrator del siglo VI y sobre las monedas de oro de los años 692 a 695dC.
Encontró la pareja:
- Cientas de flores, de 1985 a 1989 identificaron tentativamente 28 especies, la mayoría de las cuales florecen en el Medio Oriente en primavera. ( No circulaba información sobre flores con relación a los ritos funerarios judíos. Casualmente encontramos un dato al respecto en el libro “Luto y Consuelo La elaboración del duelo en la tradición judía” escrito por el rabino Pynchas Brener , de la Editorial Boker, Caracas 1993, y dice así en la página 72: “En la época del Talmud se acostumbraba colocar flores y especias durante el entierro, también para ocultar el olor el olor desagradable de la descomposición del cuerpo del difunto. Dado que en la actualidad, esto no presenta un problema frecuente, se debería evitar el uso o el envío de flores que se identifica en la actualidad con el entierro de un gentil.”)
- La lanza con la que fue alanceado Jesucristo, la punta de la misma a la altura de la cabeza
- La esponja con la caña y hasta una mancha de vino (vinagre)
- Las dos sandalias, por cierto del tamaño 10 ½, en México sería 8 ½
- Dos filacterias diferentes, profanadas, tanto en la cabeza como en el brazo no dominante
- Dos dados
- El martillo
- Las pinzas
- Una caja con una cuchara
- Dos escobetas
- La túnica y el manto
- Una tela de la decencia
- El título
- Tres clavos y dos clavitos
- Dos látigos (no los “flagrums”)
- Un lazo
También nos descubren una componente poco conocida de la formación de la imagen: una autoradiografía de las manos y la cabeza, nos permite ver entre otros detalles veinte dientes de Jesucristo y sus raíces.
Todo ésto con muchas fotografías. Acabamos la lectura de este increíble libro buscando fotografías DE CALIDAD de la Sábana santa para poder buscar como ellos, como el que ansía una traducción DE CALIDAD para poder entender mejor el texto.
La elaboración del duelo en la tradición judía
Rabino Pynchas Brener, Editorial Boker
Caracas, Venezuela, 1993,289 páginas.
Este libro nos interesa porque nos da pistas interesantes para mejor comprender algunos aspectos de los ritos funerarios judíos, que se traducen en imágenes o fragmentos sobre la Sábana Santa, así como también nos aporta un enfoque muy valioso sobre la muerte, el duelo y cómo entender y vivir sus diferentes fases de manera que nos procura caminos para dar y encontrar consuelo. Contiene valiosas meditaciones y oraciones .
Aquí nos ocuparemos de la primera parte, directamente relacionada con la Sábana Santa:
Los aspectos relevantes para sindonólogos los detallamos a continuación:
- Se le cierran los ojos al difunto.
- se trata de cerrarle la boca si es necesario.
- se cubre todo el cuerpo con una sábana.
- se ubica el cuerpo con las piernas hacia la puerta de la habitación.
- si una persona muere violentamente y está cubierta de sangre, no se procede con el lavado.
- la sangre de la persona es una parte integral de su cuerpo.
- si la sangre continúa emanando del fallecido, se debe cubrir el origen de la misma y se entierra el fallecido con la tela que se utiliza para cerrar el flujo de la sangre..
- el embalsamiento está permitido únicamente cuando existe una demora excepcional para el entierro y el cuerpo del difunto empieza a desintegrarse.
- no debe abrirse una fosa con anterioridad al fallecimiento de la persona
- la tradición judía exige el entierro de un difunto en la tierra.
- en la época del Talmud se acostumbraba colocar flores y especias durante el entierro, también para ocultar el olor desagradable de la descomposición del cuerpo del difunto.
- el entierro del difunto debe realizarse en la brevedad posible.
- el Talmud menciona que la ciudad de Yerushaláyim se distingue por diez motivos, y entre ellas está el hecho que no se permite que un difunto trasnoche en la ciudad.
- en Israel los entierros se realizan generalmente sin el uso de un ataúd, colocando directamente el cadáver sobre la tierra y construyendo una bóveda de bloques encima para luego cubrir la fosa con tierra.
En lo personal fue el segundo libro que me confirmó la posible presencia de flores en el entierro de Jesucristo apoyando los hallazgos del Dr. Alan Whanger, en las huellas de la Sábana Santa.
Gilbert R. Lavoie, Thomas More, Allen, Texas,1997, 224 páginas
77 fotografías en blanco y negro 4 a color
Se trata de un libro en el que el autor nos revela algunos secretos sobre la Sábana Santa que ha ido descifrando al paso de los años. Como médico internista tiene un
ojo clínico para varios aspectos de la anatomía y la fisiología; con experimentos propios investiga varias dudas sobre la imagen en la Sábana que se aclaran y así entendemos, después de haber leído el libro:
- la mancha junto al codo derecho
- la transferencia de coágulos de sangre al lino, las variaciones según el tiempo transcurrido, la diferencia entre los resultados realizándola en plano horizontal y luego en el plano vertical, después humedeciendo los coágulos con solución salina
- el verdadero lugar original, antes de la transferencia de los coágulos de sangre, que aparentan encontrarse sobre el cabello
- la separación de los dos procesos muy diferentes que sucedieron entre el cuerpo de Jesucristo y la Sábana: la transferencia de coágulos de sangre primero, en el transcurso de unas horas, y el chamuscamiento posterior que originó la imagen en condiciones muy especiales
- la realidad vertical de levantamiento dentro de la horizontalidad en la tumba de Jesucristo al resucitar
- su cabello blanco al resucitar como en la visión de San Juan en el Apocalipsis, capítulo 1, versículos 13 y 14
- el porqué del largo aparentemente desigual de los dos brazos
- cómo pudo haber entendido el discípulo Juan lo que vio en la tumba vacía y por qué creyó, sin haber entendido todavía la Resurrección
También al Dr. Lavoie le trastornó el resultado de la prueba del Carbono 14 en 1988. Es interesante leer cómo le mortificó esta situación y cómo con estudio y razonamiento logró sacudirse este trastorno. Ante tanta evidencia y la imposibilidad de atribuirle tantas hazañas a un supuesto artista de la Edad Media, muchas de las cuales la humanidad actual ni siquiera puede entender, pasó de ser un sindonólogo trastornado a un sindonólogo creativo, quien nos transmite luz con sus propias investigaciones en la ciencia como en las Escrituras.
El Dr. Lavoie estudió las Escrituras y los ritos funerarios judíos para poder entender estos puntos arriba mencionados. Un rabino le preguntó el por qué estudia la Sábana Santa. El Dr Lavoie le respondió (en inglés): “Porque me lleva a estudiar la Palabra de Dios”. “Si esta Sábana te lleva a estudiar la Palabra de Dios, debes continuar estudiándola”, le contestó el rabino(también en inglés).
Estudio científico-historíco -crítico Editorial Humanista 1991 Barcelona, España, 314 páginas 16 láminas en negro y blanco
Un libro del año de 1902 refrescado para lectores actuales. Imperaban en ese tiempo las ideas que M. Pablo Vignon, Doctor en ciencias naturales y profesor de la Sorbona, publicaba en su famoso libro "El Lienzo de Jesucristo", estudio científico, "el más completo y razonado que sobre un hecho particular pueda desearse": Según Vignon, Jesucristo sudó copiosamente, quedando su cuerpo recubierto de un depósito rico en urea. Después de su muerte, se cubre su cadáver con un lienzo embebido en áloe, la urea fermentó, transformándose en carbonato de amoniaco, y se desprendieron vapores amoniacales; estos vapores oxidaron el áloe y produjeron impresiones químicas negativas.
El autor , el Dr M Hernández V., dividió su libro en tres partes, la científica, la histórica y la crítica.
Algunos textos interesantes de la PARTE CIENTÍFICA:
"Una tela fina y suave como el Lienzo de Turín, que conserva toda su flexibilidad, no puede suponerse pintura alguna, ni al óleo, ni al Temple, ni a la aguada. Así pues, la hipótesis del pintor falsario del siglo XIV, tan acariciada por los enemigos de la autenticidad de la Reliquia, es material y moralmente imposible "(criterio interesante, que actualmente casi no se menciona)
"Comunicación de excomunión, en nombre del arzobispo, para "quien osara sacar un hilo de la preciosa Tela, o tocarla, o besarla sin el permiso correspondiente " (llama la atención pensando en la prueba del Carbono 14, en donde se hizo poco transparente el control de cada hilo de la Síndone)
"12 remiendos, 8 visibles, 4 ocultos"
"Losanges" (=figura de rombo, colocado de suerte que la diagonal mayor quede vertical ) se llaman las figuras debidas a las manchas del agua del incendio de 1532. Éste es el vocablo correcto para las formas de las manchas de agua.
En su descripción de la imagen leemos: "percíbense los dientes, apretados, entre los labios algo entreabiertos". Hoy en día , casi un siglo después, nos revela el Dr. Alan Whanger y su esposa que se detectan en las huellas la radiografía imágenes de unos veinte dientes con sus raíces.
En la PARTE HISTÓRICA comienza el autor con JOSÉ DE ARIMATEA, sigue con NICODEMO, JUAN EVANGELISTA, SAN SIMEÓN, como probable inicio de la cadena de personas custodias de la Sábana.
Desarrolla su hipótesis sobre el saqueo de Constantinopla de 1204. La habitación de Garnier de Trainel, obispo de Troyes, el más anciano de los cinco prelados que habían tomado parte en la cruzada pudo ser el lugar, en el cual se depositó la Sábana, cuando desapareció, desde ahí se distribuyeron varias reliquias a diferentes lugares.
Nos narra la peregrinación de San Carlos Borromeo (ver abajo), la veneración de San Francisco de Sales, la historia y descripción de la capilla de la Santa Sindone, la historia de la festividad de la Sánana Santa (4 de mayo), el relato de las clarisas de Chambery
En la PARTE CRÍTICA nos detalla las diferentes hipótesis que estaban vigentes en esa época
-fotografía por transparencia
-Exposición demasiado prolongada del clisé
-Pintura en positivo
-Que la Sábana tiene imagen por los dos lados
Nos comparte la traducción del famoso documento de Pedro de Arcis(pág. 265), que se sigue citando, aunque poco se menciona, de que nunca le llegó al papa.
En la PARTE EXEGÉTICA nos cita textos bíblicos y meciona algunos ritos funerarios judíos.
RESUMEN Y CONCLUSIÓN.
" Si en vez de andarse por las ramas, se hubiesen dedicado esos señores a estudiar a fondo el documento contravertido, ¡cuánta tinta se hubieran ahorrado y cuántas simplezas evitado1
¡Vale la pena el libro!
A continuación transcribimos los capítulos que narran la peregrinación de San Carlos Borromeo a Turín y la ostensión de 1578, para complementar al artículo escrito por la Q.F.B.Ma. de los Angeles Chávez G. en este boletín:
"LA PEREGRINACIÓN DE SAN CARLOS BORROMEO.
Advertido el Santo de la traslación de la Reliquia, dispuso enseguida el viaje, que fue una manifestación admirable de piedad y penitencia.
Desde Milán a Turín median unos 150 kilómetros. El viaje, en forma de peregrinación, se hizo a pie y duró cuatro días. Antes de partir de Milán, celebró el Santo la Misa y dio la comunión a los que habían de acompañarle en su peregrinación. Vestidos todos de penitencia, meditando dos horas al día, rezando el santo rosario y otras devociones, además de las canónicas, y comiendo de vigilia, hicieron el camino. A su paso acudían los pueblos en masa para venerar al Santo Arzobispo de Milán, que llenaba el mundo católico con la fama de su piedad, de sus virtudes y de su inextinguible y ardiente caridad, sobre todo en la reciente peste que había asolado a´ Milán, virtudes que tan dignamente supo imitar, cincuenta y tres años después, su primo y sucesor en el Arzobispado, Federico Borromeo, en ocasión parecida. Las madres mostrábanle sus hijitos implorando su bendición; los pueblos se iluminaban o se engalanaban a su paso; las muchedumbres se postraban de rodillas y acompañaban la peregrinación. El Santo, no obstante la lluvia que cayó en los dos primeros días, no quiso interrumpir la marcha a pie.
En Vercelli encontróse San Carlos con una comisión de ilustres personajes enviada por Manuel Filiberto para que le acompañase a Turín. Cerca ya de esta ciudad, salió a recibirlo el Arzobispo de la misma con lucido acompañamiento, y poco después , apareció el Duque y su hijo con gran número de caballeros de la Corte, con el Cardenal Guido Ferrari, con algunos Obispos y numerosos personajes palatinos. El pueblo en masa salió a recibir también a la peregrinación, deseoso sobre todo de demostrar al Santo Arzobispo de Milán la profunda veneración que le infundían sus virtudes.
Organizado el majestuoso cortejo, entre los entusiastas aplausos de la muchedumbre, entró San CarlosBorromeo en Turín , saludado por salvas de artillería y descargas de los arcabuceros del Duque, que guarnecían la carrera de la comitiva, hasta su entrada en la catedral, donde oraron todos breves momentos, para dirigirse después á la capilla de San Lorenzo, postrándose ante la urna que encerraba la Reliquia.
LA OSTENSION DE 1578
Al día siguiente, 10 de octubre, tuvo lugar la solemnísima ostensión de la Reliquia en la catedral de Turín para que pudiera cumplir su voto el Santo Arzobispo de Milán.
Desplegada la Sábana en el coro de la catedral, apenas la vieron los peregrinos, fue tanta la emoción que sintieron, que uno de ellos, el P.Adorno; de la Compañía de Jesús, confesor de San Carlos y cronista del hecho en carta que envió a Su Santidad, rogado por el Santo Arzobispo que dirigiera la palabra a los peregrinos a fin de moverlos a sentimientos de piedad y amor a Dios, no pudo pronunciar una palabra.
Como quiera que se hubiesen reunido en aquella ocasión muchos millares de fieles ansiosos de adorar la santa Reliquia, determinóse exponerla al público, no en la catedral, demasiado pequeña para contener la inmensa muchedumbre, sino en la plaza. Levantóse al efecto un grandioso palco en la fachada del castillo, a donde fue trasladada la Sábana desde la capilla de San Lorenzo con solemne pompa, pues, además de los peregrinos, figuraron en la comitiva el Cardenal Ferrari, dos arzobispos, seis obispos, el Nuncio de Su Santidad, el Embajador de Venecia, varios príncipes y los caballeros de la Orden de San Mauricio y San Lázaro.
Colocados todos en los respectivos sitios asignados en el palco, San Carlos, revestido de pontifical, dirigió la palabra al pueblo que llenaba la gran plaza, inflamándolo en afectos de devoción y amor a la sagrada Reliquia, la cual fue mostrada después por tres veces al pueblo, trasladándola los obispos de uno a otro lado de la fachada del castillo, para que pudieran contemplarla con detención los fieles, los cuales no cesaron de implorar en aquel solemne acto la misericordia divina.
Luego, con igual pompa, fue trasladada a la catedral, siendo de nuevo expuesta en lo alto del altar mayor, profusamente iluminado. Allí permaneció 40 horas, para que pudieran adorarla por turno las varias cofradías y sociedades piadosas de dentro y fuera de la ciudad, a las cuales dirigióse de hora en hora un pequeño sermón, en el que se tuvo buen cuidado de rebatir los errores de los protestantes que en gran número habían acudido del valle de Lucerna.
La custodia de la preciosa Reliquia corrió en aquella ocasión a cargo de los caballeros de la Orden de San Mauricio y San Lázaro, los cuales, con sus ricos vestidos de púrpura , diéronle constantemente guardia de honor.
San Carlos dirigió varias veces la palabra al pueblo en aquella memorable ostensión, edificando á todos con su profunda piedad, y el Duque maravilló del mismo modo a sus súbditos, pues durante las cuarenta horas fueron varias las visitas que hizo a la santa Reliquia, postrándose ante el precioso tesoro y derramando abundantes lágrimas.
La solemne ostensión terminó con un sermón elocuentísimo del Arzobispo de Turín; luego fue trasladada la Reliquia a la capilla de San Lorenzo.
Al despedirse San Carlos del Duque de Saboya, postróse éste de hinojos ante el Santo y no quiso levantarse hasta que hubo obtenido su bendición. Alzóse entonces y dirigiéndose a su hijo, que presenciaba aquella escena, le dirigió estas palabras:"Recibe, hijo mío, al Cardenal por tu padre; hónrale y obedécele como me obedeces a mi y ruégale que te mire como si realmente fueses su hijo.
El Duque, para conmemorar tan fausto acontecimiento, hizo acuñar medallas en diferentes metales que expresan la ostensión de la Sábana Santa y el retrato del Soberano. También se sacó una representación de la Sábana Santa sostenida por los prelados en el acto de la ostensión."
New Evidence that the world´s most sacred relic is real
IanWilson, inglés 333 páginas, 1998
The Free Press, New York, N.Y., 27 ilustraciones, 127 fotografias en negro y blanco
Un gran libro. Desde su portada de papel dorado con letras resaltadas en color rojo sangre hasta una cronología del año 30 dC hasta el año de 1998 dC detallada en 50 páginas. Wilson se asesoró e informó con especialistas de muchas áreas:
Arte medicina
Arqueología e egiptología microbiología
Química microscopía y microanálisis
Genealogía y heráldica física nuclear
Historia numismática
Historia del arte fotografía y tecnología fotográfica
Estudios judíos física
Textiles y conservación de textiles
Analiza infinidad de hipótesis sobre la Sábana Santa, a favor y en contra, permitiéndonos conocer a muchos sindonólogos quienes han destinado parte de su vida para descifrar el mensaje y las huellas de la Síndone. El mismo Ian Wilson conoció por primera vez de la Sábana en 1955 , pasaron 43 años y beneficia al mundo sindonológico con la investigación y organización de este valioso material que salió ileso de la época de crisis después del "resultado " tan controvertido de la prueba del carbono 14. El lector encuentra
- desde el polvo del camino de la "Vía Dolorosa"hasta el DNA de Jesucristo
- desde la bilirubina hasta la técnica original del Dr. Max Frei de colectar polen.
- desde la concubina e hijos del obispo Enrique de Poitiers hasta el modelo mecánico de exhibición en Constantinopla para exhibir la Síndone todos los viernes
- desde el simbolismo en común de la Virgen María y la Sábana Santa hasta la experiencia iluminadora al "doblar en cuatro" la Síndone
- desde la primera iglesia cristiana hasta las primeras monedas con el rostro de Jesucristo
- desde la verdadera historia del Santo Grial hasta la cadena de errores y desórdenes de la prueba del carbono 14
- desde el barniz bioplástico producido por bacterias y hongos hasta el incendio del 11 de abril de1997.
También encontramos unas "lagunas" inexplicables: los hallazgos del botánico israelita Avinoam Danin y el Dr. Whanger de las imágenes de flores. Los hallazgos de huellas de varios objetos de la Pasión. Las letras alrededor de las huellas de la cabeza de Jesucristo en la Síndone las descarta a la ligera como invenciones sin haber estudiado. Al mejor cazador se le escapa alguna liebre y algún elefante.
Llama la atención que también ignora los hallazgos de los leptones.
Dr. Leoncio A. Garza-Valdes
206 páginas, 16 fotografías a color
Doubleday, Nueva York, 1999
Un libro altamente interesante, escrito por un científico valiente, de origen mexicano, que descubre un banco de microorganismos, que han estado produciendo una funda bioplástica, que envuelve las fibras de lino de la Sábana Santa y que no habían reportado los científicos en estudios anteriores. El libro está dedicado al Padre Faustino Cervantes Ibarrola, sin el cual no hubiera sido posible este libro.
Aparte de tres detalles, en los que no podemos coincidir con el autor, el libro nos revela un micromundo increíble en la Síndone, digno de conocerlo, ya que conlleva implicaciones que pudieran poner en riesgo la integridad de la Sábana Santa.
Tres detalles objetados:
1)Las letras del título en la portada están posicionados sin respeto sobre el Divino Rostro del Cordero de Dios inmolado y a la vez glorioso, de la Sábana Santa
2) Declara como hombres "honestos" a los radiocarbonistas de 1988, responsables de los resultados de la prueba del Carbono 14
3) Está convencido de que fueron las bacterias, milagrosamente guiadas durante varios siglos, las causantes de las imágenes en la Síndone.
Los hallazgos de "primera plana":
- El brillo de la superficie de la Sábana Santa, reportado por Ian Wilson, se debe al barniz bioplástico.
- Millones de microorganisnos, bacterias y hongos, los fabricantes del barniz
- Bacterias que producen vinagre, presentes en la Síndone(coincide ? con Alan Whanger, quien descubrió imágenes de la caña con la esponja y una probable mancha del vinagre "poshka", que le ofrecieron a Jesucristo en la cruz
- Astillas infinitesimales de roble en la sangre de la zona occipital de la huella de la cabeza de Jesucristo en la Sábana Santa.(aparece una aparente contradicción, los fragmentos que se conservan de la Cruz de Jesucristo son de pino (!)
- Fragmentos humanos masculinos de ADN en la sangre de la zona occipital
- La consistencia plástica del hilo al cortarlo de la muestra de la Sábana
- Gonella y Riggi, conservaron las muestras sobrantes que se cortaron sin hacerlo público
- El barniz bioplástico es color amarillento oro y los hongos son de color café oscuro
- El barniz bioplástico viene siendo polihidroxialcanoato
- Algunas fibras tienen la cresta pigmentada color rosa, pigmento producido por las bacterias.
- Las bacterias son de color azul-verde.
- En áreas de imagen se observa una capa más gruesa de barniz bioplástico
- Cristales minerales altamente organizados de calcita, cuarzo, óxido de hierro, óxido de manganeso, más numerosos en las fibras con imagen, coincidiendo con la composición del "barniz del desierto" de artefactos antiguos, concluyendo que el barniz producido por las bacterias contiene elementos minerales y orgánicos.
- Tres tipos de bacterias y cuatro tipos de hongos:
- La bacteria "Leobacillos rubros", género nuevo y especie nueva, única por ahora, es la bacteria que produce pigmento rosa y barniz PHA, puede vivir bajo una variedad de condiciones, crece más rápido si se le proporciona dióxido de carbono
- De la muestra de sangre de la región occipital de la huella de la cabeza de la Síndone, el 95% se encuentra reemplazada por bacterias y hongos (se la están comiendo)
- La sangre pertenece al grupo AB, es de un humano masculino
- El cromosoma. Y (masculino), no garantiza imposibilidad de encarnación sobrehumana.
- La sangre se encuentra tan degradada que no se puede clonar a Jesucristo a partir de la Sábana.
- Los tubos del barniz bioplástico se asemejan a un bolígrafo transparente sin repuesto, importan el 60% del total de la fibra.
- Al tratar de realizar una nueva prueba de Carbono 14 sin contaminación de bacterias y hongos, se malogró por un error, causando gran molestia en el laboratorio de Arizona por la prueba “ciega”.
- Una cita muy poco conocida del papa Juan Pablo II: "Es muy importante mantener el apostolado a través de la Sábana Santa" (al recibir una copia polaca del libro de Petrosillo y E. Marinelli)
- Una bacteria que crece en "natron" (mezcla de carbonato de sodio y bicarbonato de sodio). Riggi encontró restos de "natron en la Síndone.
- Polen y "phytoliths"
- Alerta frente al nuevo ambiente en gas argón de la Sábana, El Leobacillus crece sin oxígeno, sus enemigos naturales pueden estar bloqueados y puede desarrollarse sin freno.
Templars, the Turin Shroud and the Great Secret of Freemasonry
CHRISTOPHER KNIGHT & ROBERT LOMAS
Element Books, Inc. Boston, USA, 1998
Escrito en inglés, 259 páginas, 32 ilustraciones más 26 fotografías en blanco & negro, una cronología de 6 páginas desde el año de 972 a.C. hasta el año de 1991d.C., tomando el año 33 d.C. como el de la crucifixión de Jesucristo, en vez del año 30 d.C.
Según estos autores masones, Jesucristo no era divino y fue líder de una secta judía. Le sucedió, no Pedro, sino su hermano menor, Santiago, primer obispo de Jerusalén. Los autores “rastrean” en la historia desde la Jerusalén del siglo I y “descubren conexiones” con los Caballeros Templarios y posteriormente con la moderna francmasonería.
Del escenario de la lucha a muerte entre Felipe el Hermoso y el papa Bonifacio VIII, emerge el último Gran Maestre del Temple, de los Caballeros Templarios, Jacobo de Molay, quien sería temido como el segundo mesías.
Los autores desarrollan su ficticia hipótesis, apoyándose en el fallido “resultado” de la datación con radiocarbono de 1988, que señaló el origen de la Sábana Santa en el período comprendido entre los años 1260 y 1390, con un “95% de certeza”. La Santa Inquisición, por instrucciones del rey Felipe el Hermoso, desnudó, flageló, coronó de espinas y crucificó a Jacobo de Molay en una puerta, con el brazo derecho hacia arriba y el izquierdo en diagonal hacia arriba, el 13 de octubre de 1307. Al "confesar" Molay que Jesucristo no era Hijo de Dios, le desclavaron y acostaron dentro de una sábana de 4.36 x 1.10 metros, en una cama suave con una almohada. En el transcurso de las siguientes treinta horas, por medio de un proceso llamado “autooxidación”, con ayuda del sudor y del ácido láctico del cuerpo vivo del Gran Maestre, se produce la imagen en la sábana.
Varios años después, el 19 de marzo de 1314, Jacobo de Molay y Geoffrey de Charney son rostizados a muerte en Paris, Francia.
En 1357, Jeanne de Vergy, viuda de Geoffrey de Charney, “nieto” del que murió en 1314, estuvo urgida de dinero y exhibió la Sábana por primera vez para recabar fondos, aprovechando que las huellas “se parecen a Jesucristo”, aunque “sabía” la verdadera historia, la “calló inteligentemente” para evitar un problema gigantesco.
Este libro, al realizarse con una ardua investigación histórica e interpretarse con perspectiva masónica, desconociendo al verdadero Jesucristo, y apoyarse en una datación fallida de la Sábana Santa, se convierte en “síndonología-ficción”, aunque fue pensado como investigación histórica. Llama la atención el despliegue de ingenio para pretender apropiarse de la Sábana Santa, intercambiando al personaje, como pieza histórica de los masones, que se consideran herederos de los templarios.
Se trata de una más de las teorías basadas en supuestos "datos históricos", que en realidad no tienen sustento científico y que proponen procesos totalmente imaginarios para tratar de "explicar" la formación de la imagen, rechazando "a priori" que la Sábana envolvió el cuerpo de Jesucristo.
La Sábana Santa y el Carbono 14
traducido del italiano “La Sindone: un enigma alla prova della Scienza”
ORAZIO PETROSILLO Y EMANUELA MARINELLI
Marcombo, S.A. 1991 España
278 páginas y 35 preciosas fotografías, casi todas a color
Un reportaje muy interesante y bien documentado sobre un gran escándalo en el mundo científico y el mundo de la iglesia. Motivo: la radiodatación de la Sábana Santa en 1988, cuyos preparativos se extendieron por doce años. Para comenzar, el cardenal custodio de la Síndone no estaba convencido de su autenticidad, aunque usted no lo crea; y del lado de los científicos, los autores nos descubren tantas irregularidades, que nos recuerda más un magnicidio que una prueba científica. Algunos ejemplos:
- “El peso de los retazos entregados a los laboratorios no cuadra con el peso anunciado.”
- “La prueba por el método ciego se mantuvo como farsa con la única finalidad de hacer callar a la opinión pública.”
- Hubo mucha desconfianza sobre la honestidad de la autoridad eclesiástica, de los especialistas turineses, de los investigadores norteamericanos convencidos de la autenticidad de la Síndone, excepto del representante agnóstico del Museo Británico.
- “La función de las muestras de control quedó anulada con el anuncio de su edad.”
- “Fue muy sospechosa la coincidencia entre las fechas atribuidas a la Síndone y la de la cuarta muestra “clandestina”, totalmente anómala y fuera de protocolo que llegó en el último momento.”
- “Quedó marginado el Instituto de Metrología G. Colonetti, de Turín, que debía analizar los datos.”
- “Fueron eliminados de la datación la Pontificia Academia de Ciencias, los científicos del STURP y el Centro Internacional de Sindonología”
- “Es una señal de alarma acerca de su no representatividad respecto a la Síndone examinada, la heterogeneidad del resultado de Tucson y Zurich respecto al de Oxford, donde la muestra de tela dio una diferencia de cien años menos.”
- “Se aplazaron los otros estudios del STURP, lo que “eliminó” el análisis químico de los hilos que luego serían destruidos por el experimento. Esto tuvo consecuencias fatales para la interpretación de los resultados.”
- “Se planeó la participación de siete laboratorios y dos métodos diferentes de datación y acabaron siendo tres laboratorios con el mismo método."
Aparte de la investigación periodística, el libro contiene una sección informativa sobre la Síndone, muy bien hecha, de manera que el lector adquiere un conocimiento panorámico sobre la Sábana Santa, si lee todo el libro.
Finaliza el libro con las conclusiones y con la reflexión del agnóstico Yves Delage de principios de siglo, quien “anunciaba a sus colegas de la Academia de Ciencias que no había ni una posibilidad entre un millón de que la Síndone no fuese la sábana funeraria de Cristo. Su afirmación, tan sorprendente como documentada, provocó una reacción tal que la publicación de su informe fue denegada.”
The Shroud of Turin, the True Cross, the blood of Januarius….
History, Mysticism, and the Catholic Church
JOAN CARROLL CRUZ
Our Sunday Visitor, Inc.
Huntington, Indiana, 1984
308 páginas, 17 fotografías en blanco y negro y 23 a color
Se trata de una compilación sobre muchas de las reliquias más conocidas, sus historias, la teología que les rodea y muchas ilustraciones. Cinco años de trabajo hicieron posible esta pequeña obra de consulta. El libro abarca desde las reliquias de Jesucristo, incluyendo las de la Pasión, hasta las de los santos, pasando por las reliquias, pinturas y estatuas de la virgen María, los apóstoles, evangelistas y figuras bíblicas
Extrañamos más datos sobre las reliquias de Jesucristo, de las cuales les extractamos un pequeño cuadro sinóptico. También hizo falta una fotografía de la Síndone y su negativo, aunque las ocho páginas que le dedica la autora a la misma están bien documentadas, da gusto que los lectores tengan esta sección para enterarse sobre la más valiosa de todas las reliquias
RELIQUIA |
DESCRIPCIÓN |
EXPOSICIÓN |
LUGAR ACTUAL |
CIUDAD |
ORIGEN CONOCIDO |
El santo pesebre |
Cinco tablas (una es differente) de madera de sicomoro |
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Basílica de Santa María Mayor |
Roma |
Pontificado del papa Teodoro (640-649) |
Los pañales |
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Una vez cada siete años |
Santuario de la Reliquia del brazo de San Simeón |
Aachen |
Carlomagno |
La túnica inconsútil (prenda interior) |
La parte central y tres pequeñas partes, color café rojizo, tiene manchas de sangre en las regiones de los hombros y riñones |
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Basílica de San - Denys |
Argenteuil |
Pariente de Carlomagno, abadesa Thendorade del monasterio benedictino de Argenteuil |
El manto inconsútil |
De lino o algodón, color café |
1933,1959 |
Catedral |
Trier |
Constantino le construyó un castillo para su madre Santa Elena |
La santa escalinata |
28 escalones de mármol blanco tomados del palacio de Pilatos |
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Santuario cerca de la Basílica de Letrán, originalmente fue la capilla papal, donde vivieron los papas desde el tiempo de Constantino hasta el exilio de Avignon en 1313 |
Roma |
Traída a Roma por Santa Elena |
La santa escalinata |
33 escalones de piedra , que sirvieron como entrada principal al Templo en tiempos de Jesucristo |
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Jerusalén |
Excavados en Jerusalén entre 1968 y 1975 |
La columna de la flagelación |
Una porción de la misma |
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Una pequeña capilla en la iglesia de Santa Praxedes |
Roma |
El cardenal Juan Colonna la trajo de Constantinopla a Roma en 1223 |
La corona de espinas |
Un círculo desprovisto de espinas (Zizyphus Spine
Christi) (antes
Bulgaris Lann) |
Una vez por año en los servicios del Viernes Santo |
Catedral de Notre Dame |
Paris |
Encontrada en el Santo Sepulcro de Jerusalén, iglesia de Monte Sion, 870.
En 1238 Balduino II, emperador latino de Constantinopla, se la ofreció al rey San Luis de Francia (como garantía de un préstamo grande) |
Espinas de la corona |
Espinas sueltas |
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Weverlghem
Pisa
Oviedo
Roma
Barcelona |
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La Santa Cruz |
Tres reliquias, unos 15 cm de largo, de madera de pino
Varios fragmentos |
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Catedral
Catedral de Notre Dame
Catedral de Gent
Catedral
Monasterio de San Toribio |
Trier
Paris
Bruselas
Oviedo
Liebana |
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Los santos clavos |
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Catedral de Notre Dame
Catedral
Catedral |
Paris
Florencia
Trier |
Santa Elena envió uno a la iglesia romana Santa Croce en Jerusalén, uno para el casco de Constantino y uno para la brida del caballo de Constantino |
El título de la cruz |
Letras rojas sobre madera blanca, mide tres pies de largo |
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Santa Elena envió una parte a Constantino, una a la Santa Croce en Jerusalén, en Roma y una a Jerusalén |
La santa esponja |
En fragmentos |
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En Francia con otras reliquias obtenidas por San Luis
San Juan de Letrán
Santa María Mayor
Santa María en Transtevere
Santa María en Campitelli
San Jacobo de Compiegne |
Roma
Roma
Roma
Roma
Aachen |
Llevada a Constantinopla en 614 , cuando Jerusalén fue tomada por los persas |
La caña de la esponja |
En fragmentos |
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Bavaria
Grecia |
Florencia
Lunegarde |
Llevada a Constantinopla en 614 , cuando Jerusalén fue tomada por los persas |
La santa lanza |
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Basílica de San Pedro |
Roma |
Santa Elena(?)
En 1241 Balduino se la entregó a San Luis |
La Sábana Santa |
Tela de lino de 4.36m por 1.10m, de color marfil, sedosa al tacto, con un brillo especial, que la hace ver limpia. Imagen de Jesucristo en negativo, figura de frente y dorsal, en color sepia monocromo |
Aproximadamente cada veinticinco años
1998
2000 |
Catedral |
Turín |
Redescubierta en 525 como el Mandylion de Edessa |
El Sudario de Oviedo |
Tela color hueso de 83.5cm por 52.5cm, manchas de sangre en un cuadro de 30cm por 30cm |
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Catedral |
Oviedo |
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El lienzoo de la Verónica |
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irregular |
Vaticano |
Roma |
San Carlos Borromeo suprimió los honores litúrgicos que se le tenían a Verónica |
La tela de la decencia |
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Aachen |
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Harry E. Gove
Institute of Physics Publishing 1996
Bristol and Philadelphia, U.S.A.
336 páginas, 19 fotografías en blanco y negro, 17 en color, 2 ilustraciones, 1 cronología de 6 páginas desde 1353 hasta 1989
1 directorio de 8 páginas de los personajes involucrados.
Un diario del 24 de junio de 1977 hasta el 21 de julio de 1989, con algunas noticias posteriores, del profesor emérito de física de la Universidad de Rochester, U.S.A., Harry E. Gove, coinventor del método del acelerador con espectrómetro de masa, con el que se radiodató la Sábana Santa en 1988.
El libro nos relata algunas de las grandes luchas que se libraron durante diez años hasta conseguir el ansiado permiso para datar la Síndone.
El libro está dedicado a Shirley Brignall, la secretaria del autor, quien le apoyó durante todo el tiempo, incluyendo el trance tan difícil cuando Gove enviudó. El autor ensalza el método AMS (accelerator mass spectrometry) y a sí mismo, en cambio restándole valor a Jesucristo, a la Sábana Santa y a los hallazgos de muchos especialistas.
A través de todo el libro se siente el trauma que a Gove le significaron los científicos del STURP (Shroud of Turin Research Project), quienes estaban convencidos de que se trataba de la Sábana de Jesucristo. El autor luchó con todas sus fuerzas para excluirlos de la prueba del Carbono 14, lo que finalmente logró.
Gove insiste en la importancia de que el científico no tenga ideas preconcebidas sobre el resultado de una prueba para no exponerse a la manipulación subconsciente de los datos. Pero él apostó un par de botas vaqueras con su secretaria, sobre el resultado de la prueba del Carbono 14; le “ganó” (por lo pronto) a su secretaria. Esperamos que el autor sepa la verdad en vida todavía, debe tener alrededor de 80 años de edad, para restituirle las botas a Shirley.
Un reportero describió a Gove como "un episcopalista-de-una-vez-por-año que no cree en milagros."
Algunas de las alegrías del autor, traducidas de su libro:
“Comencé a sentirme como una verdadera celebridad, algo que muy pocas veces le sucede a un profesor de física”.
“Tal vez lo mejor que me pueda suceder a mi y a mi laboratorio sería recibir toda esta publicidad gratuita sin tener que datar la Síndone”.
Algunas de sus dudas:
“¿Tuvo ombligo Jesucristo?”
“¿Dios o la virgen le heredaron el Síndrome de Marfan a su hijo?” (huesos tubulares excesivamente largos, con brazos y piernas alargadas y dedos como de araña)”.
“La noción de que sea posible la resolución de detalles tan finos como inscripciones de monedas romanas sobre el tejido algo disparejo de la Sábana me parece absurdo. Si fuera cierto, eliminaría la necesidad de datar la Síndone con radiocarbono.”
“Si el resultado (de la prueba del carbono 14) fuera del siglo primero, el entusiasmo no se podría detener, Turín estaría eufórico, inclusive podría convertirse en una segunda Meca”.
En suma, el libro se nos hace interesante para entender a varios personajes de la prueba del Carbono 14, de lo que tal vez sea uno de los “lapsus brutus” más grandes de la ciencia del siglo XX.
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