José Carlos Espriella Godínez, amigo y conferencista del Centro Mexicano de Sindonología, me envió el vínculo, en el cual se encuentra el más reciente artículo de Giulio Fanti y Roberto Maggiolo sobre la doble superficialidad de la imagen frontal de la Síndone…insertar..
El resumen del mismo dice: Fotografías del reverso de la superficie de la Síndone fueron analizadas para verificar la existencia de una doble imagen de un hombre. La imagen del cuerpo es muy leve y el fondo no es uniforme; por ejemplo, el índice señal a ruido es menor a uno. Por eso, procesamiento de imagen, desarrollada ad hoc, fue necesaria para resaltar rasgos del cuerpo. Esto se basó en convolución con filtros de Gauss, suma de imágenes y filtración en frecuencia espacial por transformaciones bidimensionales directas e indirectas de Fourier. Los rasgos corporales fueron identificados por comparación de plantillas. El rostro y probablemente también las manos son visibles en el reverso de la Síndone, pero ningún rasgo relacionado con la imagen dorsal.
Fanti y Maggiolo pudieron identificar el bigote, punta de la nariz, nariz, ojos, cabello del lado izquierdo, cabello del lado derecho, ojo derecho y ojo izquierdo.El doctor Jackson postuló la posibilidad de acuerdo a su hipótesis de que Jesucristo resucitado era mecánicamente transparente y que seguiría radiando mientras la Síndone caía a través de Él.Curiosamente no sabemos de ninguna pista histórica, si este rostro se haya encontrado ahí en el pasado. Específicamente en el año de 1534, cuando las Hijas de la Observancia de Santa Clara de la ciudad de Chambery estuvieron remendando la Sábana Santa y la cosieron a la tela de Holanda.
“…El 16 de abril (miércoles) del año 1534…se desplegó sobre la mesa para reconocer los puntos en que debía ser remendado. Entonces el legado preguntó a todos los condes y barones que estaban presentes si éste era la misma Síndone que ellos habían visto otras veces; los cuales, después de haberlo examinado cuidadosamente por un lado y por otro, testimoniaron que era el mismo; de todo lo cual levantaron acta los notarios apostólicos, mientras aquéllos hacían sitio a otros gentileshombres, eclesiásticos y prelados que fueron interrogados igualmente.
…En la velada trajeron al bordador la madera del lencero para ajustar la tela o hilo de Holanda sobre la que se debía pone4r la Sábana Santa. Después de dos horas que tardó en quedar colocada la tela sobre el lencero y sobre los trefours, extendimos encima la preciosa Santa Síndone y la cosimos tour à tour à faux filet.
…mirando por debajo la Síndone, cuando estaba extendida sobre la tela de Holanda en el lencero, veíamos las llagas como si hubiésemos mirado a través de un cristal.”
No sé dónde leí, que las letras sobre los párpados del rostro de Jesucristo en la Sábana Santa, detectados en la fotografía de Enrie de 1931, ya no se podían reconocer en las fotografías de 1978. Decían que el motivo era de que con las enrolladas y desenrolladas de la tela algunos hilos habían rotado y que era una razón más para pensar en inmovilizar en forma extendida la Síndone.Dudas sobre dudas:
Si Jesucristo resucitado radió fuera de la Síndone, ¿debió de cambiar la imagen, ya que ya no había mentonera ni filacterias ni flores?
¿Será coincidencia que así como solamente se puede ver muy tenuemente solamente el rostro, que sea precisamente la zona del rostro la más desgastada de la tela, de acuerdo a las fotografías de luz transmitida de 1978?
El perfume de nardo puro que le derramó María en la cabeza, ¿pudo haber contribuido para que el cabello se aprecie del lado del reverso?
No entiendo cómo se haya grabado el rostro y no todo el cuerpo
Si Jesucristo “radió” más allá de la Síndone, ¿por qué no se quedó grabada su cabeza posterior, ya que acababa de grabar la mitad inferior de la Síndone?
¿Cómo sabe Fanti y Maggiolo de la superficialidad de las huellas posteriores, como si fueran del mismo tipo? ¿Se necesita de un microscopio o una fibra física para confirmarlo?
La prueba que hicieron los autores del artículo con grafito para ver si influye sobre el reverso, ¿contempla la posibilidad de lo que pueda pasar durante 1974 años?
El Sudario de Cristo, Manuela Corsini de Ordeig, segunda edición, corregida y aumentada, Ediciones Rialp, S. A.. 1980, páginas 87 ss.
Evangelio de San Mateo 6, 7
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