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Divina Misericordia

Historia del Señor de la Misericordia

Se trata de una devoción cristiana promovida por la Iglesia católica que se enfoca en la misericordia de Dios y su poder. La Divina Misericordia quiere hacer entender que la misericordia de Dios es el precio pagado por nuestros pecados y que si existe plena confianza en Jesús, los pecados serán perdonados.

Para rendir devoción a esta figura deben hacerse diversos actos interiores como rezos y exteriores como venerar la imagen de la Divina misericordia, asistir a la fiesta de la misericordia y realizar actos misericordiosos con el prójimo.

Esta devoción fue divulgada por la monja polaca Faustina Kowalska a través de su propio diario en donde narra conversaciones místicas que habría tenido con Jesucristo.

Oraciones a Jesús de la Misericordia Divina

A continuación encontrarás tres populares oraciones del Señor de la Misericordia para pedir milagros aun en las situaciones más difíciles

Oración de las 3 de la tarde

Esta oración a la Divina Misericordia te servirá para cualquier tipo de petición. Debes rezarla durante 3 tardes seguidas a las 3 de la tarde, para recibir la ayuda que necesitas.

Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en ti confío!
Tu expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó inmensamente para las almas, y el océano de Misericordia se abrió por todo el mundo. O fuente de Vida, Oh Misericordia Infinita, envuelve todo el mundo y desocúpate sobre nosotros.
Oh Sangre y Agua que brotaste del Santísimo Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros en ti confío.
Oh Jesús, te entregaste por nosotros a tan asombrosa pasión únicamente por amor.La justicia de tu Padre habría sido expiada con un solo suspiro tuyo y todos tus anonadamientos son actos de tu misericordia y tu inconcebible amor.

Cuando estabas muriendo en la cruz, en aquel momento nos donaste tu vida eterna, al haber permitido abrir tu sacratísimo costado nos abriste una inagotable fuente de tu misericordia; nos ofreciste lo más valioso que tenías, es decir, la sangre y el agua de tu Corazón. He aquí la omnipotencia de tu misericordia, de ella toda gracia fluye a nosotros.

Oh Jesús, Verdad eterna, Vida nuestra, te suplico y mendigo tu misericordia para los pobres pecadores. Dulcísimo Corazón de mi Señor, lleno de piedad y de misericordia insondable, te suplico por los pobres pecadores. Oh sacratísimo Corazón, fuente de misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana.
Te suplico luz para los pobres pecadores. Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan las almas redimidas con tan preciosísima, santísima sangre tuya.
Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores.
Oh, qué alegría arde en mi corazón cuando contemplo tu bondad inconcebible, oh Jesús mío. Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos.

Al finalizar la oración Cristo de la Misericordia, reza 3 Padrenuestros y 3 Glorias.

Oración del Sr de la Misericordia para pedir un favor

Si quieres pedir ayuda al señor de la Misericordia en asuntos difíciles y complicados, reza esta oración al Sr de la Misericordia durante 3 noches seguidas y obtendrás la ayuda que necesitas:

«¡Oh Dios de gran misericordia!, bondad infinita, desde el abismo de su abatimiento, toda la humanidad implora hoy Tu misericordia, Tu compasión, ¡Oh Dios!; y clama con la potente voz de la desdicha.¡Dios de Benevolencia, no desoigas la oración de este exilio terrenal! ¡Oh señor!, Bondad que escapa nuestra comprensión, que conoces nuestra miseria a fondo y sabes que con nuestras fuerzas no podemos elevarnos a Ti, Te lo imploramos: Adelante con Tu gracia y continúa aumentando Tu misericordia en nosotros, para que podamos, fielmente, cumplir Tu santa voluntad, a lo largo de nuestra vida y a la hora de la muerte. Que la omnipotencia de tu misericordia nos escude de las flechas que arrojan los enemigos de nuestra salvación, para que con confianza, como hijos Tuyos, aguardemos la última venida (día que Tú solo sabes). Y esperamos obtener lo que Jesús nos prometió a pesar de nuestra mezquindad.

Porque Jesús es nuestra esperanza: Através de su Corazón misericordioso, como en el Reino de los Cielos.»

Oración Jesús en ti confío

Aquí te comparto otra poderosa oración del Cristo de la Misericordia que te ayudará a encontrar paz y claridad ante momentos difíciles y complicados.

Si estás atravesando un momento duro o quieres enviar energía positiva a una persona enferma o que también esté viviendo un momento complicado, con esta oración Cristo de la Misericordia podrás enviar buenas energías a quien lo necesite.

¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?

Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones totalmente en Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me digas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma: ¡Jesús, en Ti confío!

Evita las preocupaciones y angustias y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes, queriéndome imponer los tuyos. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en Mí. Reposa en Mí y deja en Mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: ¡Jesús, en Ti confío!

Lo que más daño te hace es querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices: “¡Jesús, en Ti confío!”, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo… ¡Yo te amo!

Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora: ¡Jesús, en Ti confío! Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Satanás quiere eso: agitarte, angustiarte, quitarte la Paz. Confía sólo en Mí, abandónate en Mí.

Así que no te preocupes, confíame todas tus angustias y duerme tranquilamente. Dime siempre: ¡Jesús, en Ti confío!, y veras grandes milagros. Te lo prometo por mi amor.

Se acerca la fiesta de la Divina Misericordia… y el Señor nos pide que depositemos toda nuestra confianza en Él… aún en las pruebas más difíciles o en los momentos de dolor, cuando nos asalta la duda o nos pesa el sufrimiento… basta con que nos abandonemos totalmente en Él y digamos: ¡Jesús, en Ti confío…!

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